Ulrike Arnold:
Rheinsand und Meteoritenstaub
48 x 69 cm
Erde + Meteorit auf Leinwand mit Binder,
2011
Ulrike Arnold, geb.1950 in Düsseldorf, lebt und arbeitet in Düsseldorf und Flagstaff, Arizona. Arnold studierte von 1968 bis 1971 Musik und Kunsterziehung und übte danach eine Lehrtätigkeit aus. 1979 bis 1986 absolvierte sie ein Kunststudium an der Kunstakademie Düsseldorf. 1986 Meisterschülerin bei Klaus Rinke. 1988 erhielt sie Eduard von der Heydt - Förderpreis, Wuppertal. Seit 1980 arbeitet sie auf allen fünf Kontinenten. Typisch für Arnolds Malerei sind ihre Erdbilder. Sie malt mit Erden, Mineralien und Steinen auf Nessel. 2004 erweiterte sie das Repertoire ihrer Materialien. Sie verarbeitet als erste und einzige Künstlerin weltweit die Partikel von Meteoriten, die sie aus Forschungslaboren bezieht. Bilder in öffentlichen Museen und privaten Sammlungen: u.a. Staatskanzlei NRW in Düsseldorf; Kunstmuseum Düsseldorf; Sammlung Ernst & Young; Deutsche Bank Wuppertal; GLS Bank Bochum; private Sammlung von Dennis Hopper, Los Angeles, California; Langen Foundation, Neuss;  Nevada Museum of Art Reno, Nevada; Privatsammlung Vollstedt, Essen


Ulrike Arnold ha viajado por todo el mundo durante más de treinta años trabajando en sitios remotos, frecuentemente asociados con rituales o propiedades mágicas. Muchos de ellos lugares inhóspitos y secos como los desiertos pero que ha podido descubrir como escenarios coloridos de belleza inigualable. Los materiales que utiliza son las piedras y la tierra que encuentra en estos sitios, aplicándolos a mano, para crear pinturas in situ, o mezclados con un aglutinante transparente para producir obras sobre lienzo. Estas imágenes se pueden interpretar como relatos de viajes, diarios visuales, panoramas satelitales siendo mucho de sus obras como un trozo de piel de la tierra.Arnold viajó por primera vez a América del Sur, comenzando por Chile a finales del 2011 y principios del 2012 para trabajar su obra sintiéndose atraída por conocer el Desierto de Atacama y la Isla de Pascua; estos lugares fueron la inspiración de más de 40 cuadros, fotografías y videos, extrañendo muestras de tierra para una instalación. En su segunda visita a este país, a comienzos del 2013, pudo cumplir su sueño de viajar a la Antártida. En el futuro desearía la artista poder trabajar en la isla Decepción, para poder crear en un lugar nativo y poco explorado.